Las reuniones de los miércoles

Un miércoles de cada dos me reúno con mis amigas después de comer. Después del verano, cuando aún hacía buen tiempo, brillaba el sol y cantaban los pajaritos dábamos un paseo por la ciudad. Pero desde hace algunas semanas nos reunimos en alguna cafetería: siempre en una distinta, pero siempre en el centro, cerca del trabajo. Como dije en un post anterior no acostumbro a ir a cafeterías, bares o restaurantes pero un miércoles de cada dos es excepcional: es nuestro pequeño ritual, un tiempo para nosotras. A todas nos encanta descubrir sitios nuevos y para eso Moscú es la ciudad ideal. El centro de Moscú es una caja de sorpresas: siempre hay una nueva cafetería con encanto, un nuevo lugar con una atmósfera especial, hogareña y acogedora. Voy a hablaros de algunos de los lugares donde hemos ido en nuestras reuniones de los miércoles.

Foto de kv44.ru

Uno de estos miércoles, nos disponíamos a visitar una de nuestras cafeterías favoritas en Moscú, y me consta que es también uno de los lugares favoritos de muchos moscovitas y expats, y es que es un lugar muy acogedor. Me refiero al café-restaurante КВАРТИРА 44 (“Apartamento 44”), en la calle Bolshaya Nikitskaya, nº22. El café se sitúa en una antigua casa de 3 plantas y cada una de las plantas está decorada con un estilo y un ambiente distinto de tal manera que algunas de las habitaciones de este apartamento dan más pie a tomar un café leyendo una novela y otras a tomar una cerveza y escuchar música en vivo.
La primera vez que visité este local fue con mis amigas rusas unas semanas después de llegar a Moscú. Era un sábado por la tarde y en la habitación donde nosotras nos habíamos sentado a comer algo y a tomar una cerveza había una chica tocando el piano y cantando canciones de películas clásicas soviéticas que todo el mundo conocía y cantaba a voz en grito.
Pero, aquel miércoles, en nuestro camino hacia КВАРТИРА 44, se interpuso un nuevo café en la ciudad. Era el Кафе-бар РЕЦЕПТОР (“café-bar Receptor”), situado en la misma calle Bolshaya Nikitskaya. Las luces de colores, las escaleras que conducen hacia un local subterráneo y el dibujo de un gato en la puerta llamaron nuestra atención y nos obligaron a bajar las escaleras para echar un vistazo al interior.

Foto de cafereceptor.ru

Y el interior nos cautivó tanto que decidimos quedarnos ahí. El café “Receptor” también está estructurado como una casa, en este caso de dos habitaciones, una más tipo “café” y la otra más del estilo “restaurante”. Nosotras decidimos quedarnos en la primera, la del café, que nos impresionó con sus colores llamativos, sus lámparas de cristal estilo árabe y su decoración desigual (sillas y mesas diferentes, etc). Tomamos un capuccino, que nos costó lo habitual en Moscú (alrededor de 200 rublos) y ojeamos la carta, donde había bastante variedad de platos internacionales y una amplia lista de sushis. Para mi deleite, la carta incluía una lista independiente de sushis vegetarianos y había bastante más surtido que los clásicos makis de aguacate o de pepino que sirven en todas partes. En el resto del menú había también varios platos vegetarianos, pero no estaban marcados.

Foto de afisha.ru

El siguiente miércoles, nuestra reunión tuvo lugar en el café Старый Телеграф (Antiguo Telégrafo), ubicado en la calle Tverskaya, en la parte de atrás del edificio de la antigua oficina de telégrafos. Es un local bastante elegante donde, a pesar de su céntrica ubicación, los precios no son excesivos y a partir de las seis de la tarde tienen todos los postres a mitad de precio.

Este miércoles hemos ido a la cafetería Schastye (счастье, “felicidad”), un pequeño local con una decoración muy cuidada, cuya especialidad son los pequeños dulces: éclaires, trufas, macarons… Así que nos tomamos un tazón de capuccino dentro del que casi casi podíamos nadar y una trufa del tamaño de una albóndiga – y todo nos salió por unos 250 rublos-. En este encuentro, mis amigas y yo decidimos crear varias categorías y empezar a evaluar las nuevas cafeterías que probamos. Las categorías serán: calidad, precio, atmósfera, espacio y ubicación. Sobre Schastye hemos decidido que…

Foto de Laura Morales

CALIDAD: 9 (Siempre se puede mejorar!)
PRECIO: 7 (Nos pareció caro, pero comparando con la cantidad y calidad de otros lugares en Moscú, no está tan mal…)
ATMÓSFERA: 9 (Pequeñito y mono, lleno de dulces, angelitos, colores pastel y cristales que reflejan la luz de la calle. En un momento salió el sol y los cristales del interior crearon muchos arcoiris diminutos en las paredes.)
ESPACIO: 4 (Muy pequeño, estrecho, asientos un poco incómodos.)
UBICACIÓN: 10 (En pleno centro de Moscú, esquina con calle Tverskaya y cerca de las estaciones de Metro Ohotny Ryad, Teatralnaya y Kuznetsky Most.)

Foto de Laura Morales

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