Conociendo a mis vecinos

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Vivo en un barrio-dormitorio de Moscú, en la penúltima parada de mi línea de metro, a unos 20 minutos del centro. De hecho, hasta los años 60 este barrio no era Moscú.

En un lugar así, sin prácticamente nada especial, no podía imaginar que tenía un vecino tan famoso en Rusia y en todo el mundo. Es alguien conocido y querido por todos, niños y adultos, y él es el protagonista de las fiestas navideñas. Como ya habréis podido adivinar, mi vecino es nada más y nada menos que Papá Noel. Descubrí esta feliz conicidencia gracias a la guía de invierno de Phoebe Taplin.

Foto de Laura Morales

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El Papá Noel ruso es un personaje especial, se llama Ded Moroz (“Abuelo hielo”), y en lugar de tener renos como ayudantes es su nieta Snegurochka (“princesa de la nieve”) quien le ayuda. Ambos viven en una bonita y tradicional dacha (casa de campo) de madera en el parque de Kuzminki.

Puesto que se acerca la Navidad MNI y yo decidimos hacerle una visita a tan ilustres vecinos el sábado por la mañana. Muchas otras personas de Moscú tuvieron la misma idea y el parque de Kuzminki era una gran fiesta. Estaba a rebosar de gente – tanto de niños como de adultos, pero estas fechas son especialmente emocionantes para los más peques.

La noche del viernes nevó sin cesar y por eso el sábado el parque de Kuzminki estaba cubierto por una espesísima capa de nieve.

Niños y mayores disfrutaban del clima y de la atmósfera navideña. Había multitud de gente esquiando y en trineo y, por supuesto, muchos niños aprovechaban para llevar las cartas con sus deseos para Ded Moroz, que repartirá los regalos en Año Nuevo.

Por mi parte he disfrutado como una niña con MNI, jugando y corriendo por la nieve, pero también haciendo fotos: las que más me gustan son los retratos robados de las caras de felicidad de los niños. Para ellos el invierno es una de las mejores estaciones del año porque se puede salir a la calle y jugar en la nieve a mil cosas distintas durante horas y sin descanso.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Después de 8km de paseo a través de la nieve (unas 3 horas y media) estabamos realmente cansados y necesitabamos volver a casa para tomar algo caliente, comer y reponer energías. Por suerte, el camino de vuelta era corto y al llegar a casa mi compañera de piso tenía preparada una gran comida para nosotros y sus amigos. Todos juntos pasamos una velada divertida y acogedora en nuestra casa. Apenas cabíamos en la cocina y no había sillas para todos pero la mesa estaba repleta de comida y bebida. El horno estaba encendido, se oían conversaciones y risas y afuera empezaba a oscurecer… pero la nieve seguía cayendo e iluminando las calles con su brillo de purpurina.

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