Un día de perros

Soy vegetariana. ¿Y eso qué significa? Puede significar muchas cosas, especialmente en Rusia: a) Nada; b) Que estás a dieta; c) Que sigues una extraña moda sectaria.

Pero para mí ser vegetariana significa, básicamente, respeto por los animales. No como carne (que no, ni aves, ni pescado, ni marisco! y lo especifico porque la palabra rusa para “carne”, мясо, en realidad solo se refiere a las carnes rojas), no uso nada hecho con piel ni productos cosméticos testados en animales. En esta forma de respeto por los animales intento ser coherente en la medida de lo posible y tener siempre los ojos abiertos. Por eso, he buscado también en Moscú una forma directa de contribuir a ayudar a los animales.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Una amiga de MNI colgó en Facebook unas fotos de perros que ella había hecho en un refugio en Moscú. Rápidamente nos pusimos en contacto con ella y quedamos para ir juntos un día. Parecía una buenísima idea para hacer algo por los animales, pero no en abstracto como el hecho de ser vegetariana, sino algo muy concreto. En Moscú hay una situación de sobrepoblación de perros salvajes que viven en las calles, sobre lo que ya hablé aquí y por eso es aún más impotante si cabe ayudar a estos preciosos e inteligentes animales. Además, siempre me han encantado los perros y desde hace algunos años en mi familia tenemos a nuestro pequeño Bingo, el rey de la casa.

Esta mañana MNI y yo hemos preparado algo de comer, un termo con té calentito y nuestra mejor ropa de abrigo y, por supuesto, una bolsa con comida de perro. Sveta y Kostya han venido a buscarnos en coche para ir hasta las afueras, al sur de Moscú, donde se encuentra el refugio de perros зов предков (“La llamada de lo salvaje”). Después de un largo camino por la carretera de circunvalación y más allá de las fronteras de Moscú hemos llegado al lado salvaje.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Al final de un pequeño camino lleno de nieve y apartado de las carreteras principales nos estaban esperando 500 perros que viven en un refugio muy grande y bien organizado. Ellos duermen en casitas de dos o tres perros, tienen un patio para correr y jugar y una vez al día los sacan individualmente fuera del refugio para pasear libremente por los alrededores. Tienen una dieta sana y abundante que consiste en trigo sarraceno hervido y conservas de comida de perro. Varios voluntarios van a diario a sacarlos, darles de comer, llevarles comida, limpiar sus casitas de nieve y caca y darles mucho amor. Otros voluntarios van cuando pueden, en su tiempo libre, pero normalmente todos repiten.

Parece ser que últimamente hay también una mayor afluencia de voluntarios porque el refugio salió recientemente en las noticias. Alguien quemó deliberadamente el refugio hace unos tres meses y varios perros murieron. Gracias a la ayuda de estos voluntarios se reconstruyeron las partes quemadas del refugio muy rápidamente.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

Nosotros hemos llegado más tarde de lo previsto porque el lugar está bastante lejos de nuestro barrio y había muchísimo tráfico, así que ya estaba a punto de terminar el horario de visitas para los voluntarios. No obstante, como era nuestra primera vez allí, nos han dejado pasar, ver a los perros, jugar con ellos, hacerles fotos y pasear con algunos. Los perros eran todos muy sociables y cariñosos. Uno de ellos, un cachorro de un año pero de tamaño muy grande nos seguía todo el tiempo y cada vez que tenía ocasión se tumbaba a nuestros pies para que lo acariciáramos.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

La experiencia ha sido más que gratificante. Todos estaban felices, jugaban entre ellos, corrían y reclamaban nuestra atención. Pero visitar un refugio tiene también una gran parte de tristeza: a pesar de recibir unos muy buenos cuidados, no tienen todo el cariño y las atenciones que merecen, así como tampoco disponen de muchas comodidades. En el refugio los perros no dejan de estar enjaulados y de vivir privados de libertad: Todos los perros necesitan una familia y un hogar. Por eso, no debemos olvidarnos de que ellos están ahí de manera provisional: todos están buscando su verdadero hogar. Si quereis adoptar un perro o conocéis a alguien que esté pensando en esa posibilidad, se puede visitar la página de Facebook del refugio donde también hay muchas fotos de los animales.

En definitiva, ha sido un día de perros: estoy segura de que lo repetiremos muy pronto.

Foto de Laura Morales

Foto de Laura Morales

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