Changes

MNI llegó a Moscú hace cinco años. Yo, hará dos. Desde que nos conocemos siempre me cuenta cómo ha cambiado Moscú y yo me burlo de él diciéndole que parece un abuelo que te cuenta las batallitas de la juventud y que se queja de cómo ha cambiado todo.

Estoy a punto de terminar mi segundo año aquí y justo hoy, dando un paseo por el centro después de mi clase de la mañana en la ofi de la señora del banco, he sido plenamente consciente de cómo ha cambiado Moscú: para bien o para mal, de repente, hoy me ha parecido una ciudad muy distinta a la que llegué. Así que yo también os voy a dar la paliza como los abuelos que hablan de las batallitas de la juventud.

Los cambios más notables están teniendo lugar en la zona centro. Parece que al ayuntamiento de Moscú le ha dado por darle un lavado de cara. Antes de las pasadas navidades, convirtieron en peatonal toda la calle Kuznetsky Most, convirtiendo toda esa zona (calle Kamergersky, Petrovka, etc) en una de las zonas más chupiguays para los pijos modernillos moscovitas. La zona está llena de cafeterías, bares, centros comerciales y terracitas de lo más cool en la ciudad. Y todo, incluso la gente que pasea – o más bien “se deja ver”- en esa zona, tiene un aire sospechosamente europeo.

Los cambios han ido a más en las últimas semanas: han instalado en toda esa área del centro de Moscú unas bicicletas de uso público al estilo del “bicing” en Barcelona, para entendernos. Este sistema es bien conocido en España así como en casi todos los países europeos pero es una verdadera innovación en Moscú. El sistema, llamado Velobike, entrará en pleno funcionamiento a partir del 1 de junio pero en algunos puntos ya pueden alquilarse las bicicletas. Para usar el servicio Velobike los usuarios deberán registrarse a través de su página web y existen abonos diarios, semanales, mensuales o para toda la temporada de primavera-verano. Los primeros 30 minutos son gratuitos. En este mapa se puede ver dónde se encuentran las paradas.

Velobike en Moscú

Velobike en Moscú

Aunque la iniciativa es genial, no estoy segura de que vaya a convertirse en algo popular entre los moscovitas, pero tiempo al tiempo. Según las estadísticas online que la revista Bolshoi Gorod ha hecho sobre este tema, por ahora ya son casi 600 personas quienes han votado a favor de este servicio contra solo 30 personas que creen que no es compatible con esta ciudad.

Al mismo tiempo, y también a partir del 1 de junio, el aparcamiento en la calle en la zona del Anillo de los Bulevares pasará a ser de pago mediante el sistema de parkímetros que tan bien conocemos en nuestro país. Para los vecinos de la zona, el aparcamiento será gratuito de 20:00 a 8:00 y habrá también descuentos para discapacidados y veteranos de la guerra. También se podrá comprar una tarjeta para aparcar libremente durante todo el año, que costará 3.000 rublos.

Vistas en conjunto, parece que la implantación del parquímetro vaya a fomentar el uso de las bicicletas públicas y, de esta manera, se reducirían los atascos en el centro así como la contaminación (ambos, grandes problemas en la ciudad) pero este pensamiento es engañoso y no sirve para Moscú, así como tampoco para muchas otras grandes metrópolis. En primer lugar, la gente en Moscú debe viajar mucho cada día: la gente normal no vive en el centro, sino en barrios-dormitorio o en ciudades a las afueras de Moscú. Por eso, para muchas personas el coche es imprescindible para llegar a su puesto de trabajo y lo de ir en bicicleta suena a chiste. Por otra parte debemos recordar que esto es Moscú y, citando a Fernando Fernán Gómez, “las bicicletas son para el verano”, estación no demasiado larga por estos lares.

Pero sí, Moscú está cambiando, por lo menos en apariencia. Y con esta apariencia más cosmopolita y europea el ayuntamiento de Moscú, de paso, se embolsa unos cuantos rublos más. Y estos son solo dos de los cambios más visibles, para saber más sobre otras innovaciones moscovitas se puede leer este interesante artículo con estadísticas incluidas en Bolshoi Gorod.

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