Domingo por la tarde en el barrio

A pesar del buen tiempo los domingos siguen siendo un día para la pereza. Especialmente en las grandes ciudades. Y es que después de ir al centro de lunes a viernes para trabajar, ¿quién quiere pasear por el centro?, ¿para qué?, ¿tomar el metro? ¡Ni hablar!

Pero con el buen tiempo tampoco queríamos resignarnos a quedarnos todo el día en casa así que salimos a pasear por el barrio. De hecho, este post es la versión veraniega de este otro que escribí en el gélido mes de enero.

También este domingo nos levantamos y salimos a comprar al mercado, en cambio estaba vez estaba lleno de puestos cargados de frutas frescas y aromáticas: cerezas, fresas, melocotones, nectarinas, tomates… compramos medio kilo de fresas y unos melocotones y volvimos a casa a preparar una suculenta comida de domingo.

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Después de comer aún brillaba el sol y decidimos salir a estirar las piernas. Caminamos durante unos 30 minutos hasta llegar a Kuskovo, el parque-bosque donde se encuentra el palacio que fue residencia de verano del conde Sheremetev.

Kuskovo

Kuskovo

Por el camino compramos una botella de Kvas, la bebida rusa por excelencia para paliar la sed en verano, hecha a base de pan negro. Nos sentamos en la orilla del lago del palacio para beber y descansar un momento. Continuamos el paseo hasta llegar a la taquilla del palacio. Tuvimos que hacer una larga cola para poder comprar las entradas pero me mantuve entretenida durante la espera observando a la pareja que se encontraba delante de nosotros en la cola y el comportamiento extremadamente caprichoso de la chica. Para leer la conversación que nos pareció que muestra la actitud típica de una pareja rusa, seguid el link.

El entretenimiento terminó y llegó nuestro turno de comprar las entradas. Una entrada para acceder solo al recinto (sin visitar el interior de ninguno de los edificios) cuesta 40 rublos (1 euro) y la entrada al palacio cuesta 150 rublos (alrededor de 4 euros) y ya incluye la entrada al recinto. Dentro del recinto se encuentran jardines al estilo francés e inglés y varios edificios más además del palacio. Por cada edificio más que se quiere visitar se debe pagar algo más (cada entrada a acada edificio tiene un precio distinto).

Palacio de Kuskovo Interior

Palacio de Kuskovo Interior

Como la mayoría de palacios en Moscú y en San Petersburgo, el palacio de Kuskovo -construido en el siglo XVII –  fue construido según la moda del momento en Europa, en estilo neoclásico. Por eso, este pequeño rincón de Moscú no tiene nada esencialmente ruso sino que parece, más bien, un pequeño trozo de la Europa del XVII. Pero, en comparación con los palacios Europeos, este es pequeño y de apariencia más humilde. Una de las cosas que más nos impresionó fue la gigantesca mesa de billar que se encuentra en la sala de billar del palacio. La sala más decorada del palacio es la sala de baile, cuyas paredes están todas cubiertas de espejo, como en una imitación de Versailles. Actualmente esta sala se usa para algunos conciertos y durante nuestra visita había un pianista y dos cantantes ensayando para el espectáculo que probablemente tendría lugar más tarde.

Salimos del parque y justo empezaba a llover así que corrimos a casa a través del bosque, ¡qué suerte estar cerca de casa! Y qué gusto da poder hacer algo interesante cerca de casa y sin coger el metro…¡qué tranquilidad! En esos momentos tengo la agradable sensación de encontrarme en un lugar accesible, donde se puede ir a cualquier parte a pie. Es un espejismo, lo sé, pero como vengo de una ciudad pequeña donde puedo caminar adónde quiera, me reconforta tener esta sensación también en Moscú. Me da la impresión de pertenecer a algún lugar, de que conozco mi barrio y formo parte de él y de su vida cotidiana.

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